Monday, June 04, 2007

EL AMOR EN ÁRABE







THE BUBBLE

Que el cine de Eytan Fox se caracteriza por su envolvente forma de ganarse al espectador a través del lirismo, la ternura y un amor desbordante hacia sus personajes se hace de nuevo patente en su último trabajo “The Bubble” es su tercer largo y su apuesta más arriesgada hasta la fecha aunque mantiene una clara continuidad temática y estilística con sus dos anteriores filmes.
Incluso los personajes más negativos de sus películas (como el Joel-comandante de “Yossi & Jagger”, los agentes de la Mossad de “Caminar sobre las aguas” o el agrio hermano mayor del protagonista árabe de “The Bubble”) nos resultan increíblemente humanos y nos son mostrados en su cotidianidad por grotesca y destructiva que ésta pueda llegar a ser. En “La Burbuja” Fox da un paso adelante y se implica de lleno en un tema que sólo aparecía de forma tangencial en sus dos anteriores filmes: el conflicto bélico y sociopolítico que sacude su país.
La última película de Fox está destinada a incomodar al público israelí más conservador-criticando el racismo y la indiferencia de muchos de sus coetáneos- y a no satisfacer del todo a los defensores más estrictos de la causa palestina. Aunque su fuerza dramática, su mezcla de comedia y drama, su lirismo, humanidad, agilidad narrativa y su reivindicación sociosexual pueden convertirla en un gran éxito para el público internacional.
“The Bubble” se abre y se cierra con dos secuencias terribles: en la primera mostrada con toda su crudeza, una mujer árabe embarazada es retenida en un puesto de control con trágicas consecuencias; la última, un atentado suicida, está dada con dolor pero también con un toque romántico y cargado de poesía.
Noam (Ohad Kholler), es un joven soldado israelí que abandona el ejército y vuelve a su piso de Tel-Aviv donde vive en un mismo piso con Lulú y Yelli, dos jóvenes llenos de vida que al principio del filme tratan de mostrarse al margen del conflicto que sacude su país. A ese piso llega Ashraf, un joven árabe al quien Noam había conocido en el momento de crispación con el que, en el tono documental de la cámara en mano de un periodista, se abre el filme. Entre ellos se inicia una historia de amor imposible, con ecos evidentes de “Romeo y Julieta” de Shakespeare a la vez que un cambio interior en todos los personajes principales secundarios que inician, como los protagonistas, una cruzada pacifista y de activismo callejero, truncada por un estallido que nos devuelve a la sangrienta realidad de las noticias.
La historia de amor nos muestra cómo la homosexualidad es vivida de manera distinta en las dos culturas enfrentando el hedonista Tel-Aviv con sus bares de ambiente, sus tiendas de discos, sus restaurantes… con mundo empobrecido y amenazado donde ha crecido el joven palestino. De la gran metrópoli israelí conoceremos el mundillo aparentemente despreocupado donde el trío israelí parece desenvolverse con soltura, los bares gays, los lugares de trabajo y ocio, lugares en los que aparecen personajes simpáticos o antipáticos, racistas o integradores.
Al otro lado de la franja se desenvuelve el entorno familiar, patriarcal y asfixiante, que rechaza al joven árabe cuando este “sale del armario” y tratan de obligarle a contraer matrimonio. Las fronteras reales y simbólicas, la burbuja que significa aislamiento y una mezcla de temor y confort, el amor en árabe, las sexualidades interraciales, el hombre bomba y la culpa en hebreo. Esta vez Fox pone toda la carne en el asador y va más lejos al retratar el racismo judío contra los árabes que ya aparecía en algunas secuencias clave de “Caminar sobre las aguas” mostrando con dureza las tropelías cometidas por la armada israelí sobre el lugar al tiempo que muestra los prejuicios del pueblo palestino hacia la homosexualidad. Pero, mientras en “Walk on Water” el final era a la vez melancólico y optimista, en “The Bubble” el director y su marido y guionista Gal Uchovsky se embarcan en una tragedia pesimista y con mayúsculas dada, sin embargo, con la habitual delicadeza, aparente candidez y honda humanidad de todo su cine lo que hace que su relato cautive y emocione por igual.
En “The Bubble” Fox hace pasar al otro lado de la barrera no sólo al joven árabe ilegal sino también a algunos nombres claves de su cine como Ivri Lider, cantando a Gerswhing en un bar gay, o a Lior Azkenazi interpretando “Bent”, el clásico teatral de Martin Sherman, una historia de amor y amistad entre un preso judío y uno gay (triangulo rosa) recluidos en la misma celda de un campo de concentración nazi que sirve de eco de la historia de amor imposible que cuenta el filme. La sombra del holocausto vuelve a aparecer en este filme aunque esta vez Fox se adentra en el holocausto del pueblo palestino a través de una historia que comienza siendo intimista y desenfadada y acaba adquiriendo resonancias de alegoría política que no por obvia y fatalista deja de estar llena de hermosura.

Sunday, June 03, 2007

COLEGIOS CAROS DE CURAS




COLEGIOS CAROS DE CURAS - novela de Ana García-Arroyo, sobre la 'vieja' España de la
enseñanza religiosa y los prejuicios profundos

Reseña de Christopher Rollason - rollason@9online.fr
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COLEGIOS CAROS DE CURAS (Barcelona: Ellas Editorial, 2007, ISBN 978-84-934973-2-3) es
la primera novela de Ana García-Arroyo, estudiosa de la cultura india radicada en Barcelona cuyas publicaciones anteriores incluyen Fábulas feministas (traducción de la autora india Suniti
Namjoshi, 2003), Sexualidades alternativas e el arte y la cultura de la India (2006) y The Construction of Queer Culture in India: Pioneers and Landmarks (2006).
Se trata de una narración, en tercera persona pero en un registro a la vez informal y comprometido, que expone ciertas facetasdel lado oscuro de una España contemporánea que muy a menudo quiere presentarse al mundocomo una sociedad dinámica, moderna y europea, pero donde en realidad persisten muchas lacrasde su todavía reciente pasado autoritario.

La autora nos narra la historia de Ruth, profesora de literatura en LaFillet, un (ficticio) centro de enseñanza secundaria de Barcelona, perteneciente a la iglesia católica pero funcionando con concierto del Estado. Cuando Ruth ingresa en el cuerpo docente del colegio, cree sinceramente en laideología oficial de una institución que afirma consagrarse al amplio desarrollo de la entera personalidad de sus alumnos y alumnas. Ruth es una persona que cree muy profundamente en la Educación con mayúscula, que da todo su ser a sus clases y sus alumnos, que encara la Literatura no como una mera asignatura que le toca impartir, sino como una fuente viva de experiencias y conocimientos que nos ayuda a vivir mejor. Además, es una gran apasionada de la cultura india, poseedora de una sensibilidad abierta al multiculturalismo y la diversidad. No tolera las prácticas abusivas, sean cuales sean los orígenes de éstas. No obstante y a la larga, esta misma sensibilidad lallevará a una posición de incompatibilidad con la mentalidad de LaFillet.

Efectivamente, con el transcurso del tiempo nuestra profesora se encuentra cada vez más decepcionada y amargada. Se van multiplicando las irregularidades y los desvaríos en el cuadro de la vida cotidiana del colegio. La jerarquía presiona a los docentes a que falsifiquen las notas, para mantener incólume la buena imagen académica del centro, 'situado en una posición de buen ver en el ranking de los colegios de Barcelona' (p. 92). La delegada sindical descubre que su correo electrónico está siendo no sólo controlado sino saboteado. Una empleada del colegio que contrata a un abogado para que le suban el sueldo recibe llamadas telefónicas amenazadoras, y desiste de su lucha. Ante la venta de drogas que se practica con toda visibilidad en el centro, la dirección no quiere reaccionar y hace la vista gorda, pues uno de los 'camellos' es no sólo hijo de papá, sino hijo de un compinche del director. Así, se va acumulando todo un catálogo de abusos y mezquindades.

Entre los peores sucesos de la vida de este singular colegio de ‘estimable reputación’ figura el infeliz incidente que afecta a un estudiante, Alfredo. Una pandilla de alumnos 'normales' le inflige
una descomunal paliza. Alfredo es un joven ejemplar y alegre que por el mero hecho de que se sabeque es gay, sin complejos, y quiere muchísimo a su novio (Rahul, de origen indio), tiene que
enfrentarse a los comportamientos homófobos de algunos de sus compañeros y profesores. Quienacepta defenderlo dentro del colegio es Ruth, la cual va tramando unos lazos profundos de simpatía con este alumno de bachillerato que se atreve a vivir en público el papel que corresponde a su ser interior.

Más adelante, descubrimos que esta solidaridad tiene raíces tan hondas como auténticas. Es que Ruth lleva dentro de sí un secreto. Si ella vino a Barcelona para trabajar en LaFillet, fue para vivir con la persona que ama. Y aunque durante muchos años ningún colega tiene idea de la realidad, esta persona es una mujer - Marina, a quien conoció en un viaje a Egipto y que resultó ser el gran amor de su vida. La autora nos revela las presiones sociales, el camuflaje cotidiano, al que aún hoy se tienen que enfrentar las personas que aman a alguien del mismo sexo: 'Al final ambas decidimos que mantendríamos silencio con aquellas personas que jamás entenderían lo nuestro, y que, de una forma u otra, nos podrían perjudicar' (p. 120).

¿Hasta qué punto va a degenerar la cada vez más ruinosa y anti-educacional atmósfera del colegio LaFillet? ¿Hasta cuándo podrá Ruth, por muy buena profesora que sea, aguantar las contradicciones de su situación allí? Ana García-Arroyo entreteje una narrativa absorbente, a través de la cual quien lee con sensibilidad se identificará con fuerza con la figura de Ruth y su lucha para defender su personalidad frente al ambiente hostil que la cierne y, a pesar de todo, lograr una mejor vida, en una Barcelona no tan liberal como se la suele pintar.