Thursday, January 05, 2012

SEGUNDA PIEL






LA PIEL QUE HABITO




ALMODOVAR Y LOS GENEROS




“Los sueños de la ciencia producen monstruos”






“El cine de terror no es que represente nuestros miedos pero si presenta la parte más oscura del ser humano, algo muy específicamente humano. Un tipo de cine de terror trabaja, como lenguaje, casi exclusivamente con el cuerpo humano, pero se lo digo en un sentido como lo entendería un surrealista: al cuerpo humano se le ataca, se le trocea, casi es el principal paisaje donde sucede todo”
Frederic Strauss “Pedro Almodóvar, Un cine visceral, 1995.






Precedida de cierta polémica, desconcierto y división de opiniones, “La piel que habito” resulta finalmente la mejor película de Pedro Almodóvar desde “La mala educación”. Aunque se comenta que el realizador ha recibido – por parte de un sector enfadado del público- comics, pelucones y hasta bolsas de cocaína para que vuelva al terreno de la comedia satírica y de situaciones que tantos y tantas adeptos le ha proporcionado, la crítica internacional y buena parte de la española han puesto sus ojos desorbitados en la última producción de El Deseo firmada por su creador. Un Almodóvar que efectivamente da la espalda a los admiradores de su lado más frívolo y cercano a la comedia sucia, gamberra y punk de “Pepi, Luci…” o “Laberinto de pasiones” , a los que lo conocen como cronista de la llamada “movida madrileña”, o como autor de la comprometida “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” y de la blanca, amable y postmoderna “Mujeres…” acercándose -desde una mayor madurez estilística- a sus trabajos más turbios y más próximos a los códigos del cine negro: “Carne Trémula·”, basada en la novela homónima de Ruth Rendell, “La ley del deseo” o “Hable con ella”. Esto, unido a la presencia del ya hollywoodiense Banderas -rescatado para esta interpretación por quien fue su descubridor- ha hecho que los premios de Hollywood vuelvan a fijar su atención en el director de la sobrevalorada u taquillera “Volver”. Nuevamente la música y las canciones comentan y acompañan la acción y hacen referencia a paisajes claves de una obra saturada de dobles sentidos y una despiadada ironía a la hora de acercarse a personajes complejos o simples. Críticos como Alberto Mira[i] se han referido a la persistente pereza intelectual de un sector de la crítica española (liderado por Carlos Boyero) a la hora de aproximarse a las claves de los filmes del realizador manchego. Crítica que cobra especial relevancia cuando se trata de sus filmes más crípticos e iconoclastas como el que nos ocupa, o “La mala educación”, dotados ambos de una construcción espacio-temporal que requiere la atención del espectador y la deconstrucción de un espacio saturado de chistes privados y públicos.
















Se nos ofrece en esta ocasión un complejo relato gótico lleno de guiños cinéfilos, de Georges Franju (Les yeux san visage) al doctor Frankenstein, pasando por el Hitchcock más romántico de “Vértigo”-otro filme sobre el “amor de un loco” o “Rebeca” que evoca una vez más la partitura evanescente de Alberto Iglesias. Un relato que, sin embargo, el controvertido realizador ha conseguido hacer suyo al conseguir una abstracción y un refinamiento estético difíciles de superar, aun sin abandonar sus constantes: la codicia, la posesión, los celos, el odio, la traición, el rencor y el sexo. Sirviéndose de una adaptación libérrima y nada fiel de la novela de Thierry Jonquet “Tarántula”, el director de “Todo sobre mi madre” vuelve a enredarnos en un argumento alambicado, imposible y difícil de tomar en serio todo el tiempo, pero urdido con astucia y que, en más de un momento, logra llegar a las tripas del espectador gracias a la fuerza que desprende el duelo interpretativo entre un hierático, entonado y terrorífico Antonio Banderas, como el “cirujano de moda”, enloquecido y encerrado en su mundo, y una entregada y esforzada Elena Anaya, la victima que él esconde en ese ominoso caserón toledano lleno de secretos del pasado.











Hay mucho humor, o más bien mucha ironía y sarcasmo , en los entresijos de “La piel que habito” y es probable que su mezcla de goticismo, experimento visual, suspense y postmodernidad, sus coqueteos con el melodrama familiar y el cine de horror científico provoquen el rechazo de más de un fino paladar, pero nuevamente el director subyuga a través de sus formas audiovisuales, su banda sonora, su falta de vértigo y su manera de lograr personajes intensos y hacer creíble y cercano lo más inverosímil, arremetiendo de paso contra la «clase médica», su altivez y sus miserias como no lo hacía desde “Hable con ella”. Y, tal vez, resulte ser ése el filme de Almodóvar más próximo en sus escenarios al mundo febril, deshumanizado, claustrofóbico y surrealista en el que luchan sin tregua los y las protagonistas de “La piel que habito”. Un mundo a la vez reconocible y fantasioso, opresivo y elegante, aséptico, cristalino y sucio, donde se mezclan sobremanera los ensueños totalitarios de la ciencia con la lucha entre los géneros sexuados y los géneros cinematográficos como el melodrama en su vertiente gótica , la comedia ácida y negra y el suspense de raíces psicológicas.






Es un trabajo libre, aunque trazado con precisión que puede verse como una comedia negrísima, una fantasía irónica acerca del cuerpo y el sexo o un melodrama romántico con ecos de los clásicos del cine fantástico como fantástica es la división entre lo masculino y lo femenino, entre la ciencia y la superstición, entre la risa y el miedo. Aunque en algunos pasajes Elena Anaya parezca superada por las muchas aristas de su personaje y no sea del todo creíble la naturalidad psicológica con la que asume el “cambio de sexo” a la fuerza (una vaginoplastia realizada en el quirófano de una mansión-clínica sacada de los archivos del cine de miedo) , la película está llena de instantes cautivadores en los que lo visual y lo narrativo se pelean y se enredan para goce de los que admiramos la caligrafía a la vez refinada y tosca de un director que, mientras homenajea a los maestros del suspense psicológico, vuelve a cuestionar algunas verdades aceptadas sobre las formas de dominación, sometimiento y maneras amar, odiar y sentir de los seres humanos. Hay en el filme momentos en que los personajes se ríen de su situación y otros en que la tragedia, casi goyesca, inunda la pantalla al igual que las referencias a los clásicos del cine fantástico, a la escultura andrógina y el cuerpo deshecho y a los bustos informes de Louise Bourgeois, o al propio Almodóvar de “Átame” donde ya había logrado otra interpretación colosal de un Banderas mucho más joven y simpático , aquí inquietante maestro de una ceremonia descabellada en la que la venganza, el “amour fou”, la transexualidad, la vampirización del “otro” , el peso del pasado sobre el presente, los miedos ancestrales a la locura, la pérdida, el dolor, las heridas físicas y psicológicas[ii], la muerte y las fronteras entre la masculinidad y la feminidad se con-funden de forma, si no genial, al menos asombrosa.












Mascaras, caretas, uniformes, vestidos, carnaval, géneros difusos y fusión de géneros cinematográficos. Pocas veces estuvo Almodóvar tan cerca de las modernas teorías sobre el género y la sexualidad como constructos sociales. Tenemos algo del panóptico de Foucault, el quirófano de Butler, el cuerpo sin órganos de Deleuze, el ropero de Joan Riviere, algo del sadomasoquismo de Pulet o Califia y las prótesis de Preciado, Bourcier o Hallberstram. Y hasta una sobredosis de armarios reales y simbólicos que harían las delicias de la recién desparecida E.K. Sedwigk.










“La piel que habito” es la historia de un secuestro, un rapto brutal, pero también la historia de un cuerpo, de mentes enfermas y seres que mutan, de criaturas al límite, que se odian o que fingen amarse para poder escapar. La imagen de Elena Anaya contemplada por Antonio Banderas en una gigantesca pantalla “en la habitación contigua” nos recuerda a la de José Luis Gómez espiando a una alterada Penélope Cruz en una pantalla en “Los abrazos rotos” y a ese hospital lleno de intrigas donde se debaten entre la vida y la muerte una pálida joven bailarina (Leonor Watling) y una morena, neurótica e inconstante torera de éxito (Rosario Flores), agonizando ambas, como princesas del hospital, en sendas habitaciones en “Hable con ella”. Como esa bella durmiente que es “Normita” (Clara Sánchez), la hija del médico completamente medicalizada (normativizada) y traumatizada por el trágico suicidio de su madre, que intenta salir de su fobia social y solo encuentra figuras masculinas confusas y contradictorias que aunque parecen querer rescatarla la hunden más en su extraña depresión. O esa oveja negra disfrazada de tigre que resulta ser Secca (Roberto Álamo) el hijo de Marisa Paredes y la cara opuesta de su hermano Robert (Banderas). Un toque de humor carnavalesco para un filme sobre la piel y el disfraz, sobre la cirugía y la violencia fundacional sobre los cuerpos, los géneros y la sexualidad.
El filme nos habla también -como otros- del miedo a la locura y de la obsesión, convirtiéndose Robert en uno de esos personajes quiméricos de la obra almodovariana cuyo maquiavelismo (como el de los protagonistas de “La mala educación”, “Átame”, “Kika” o “Matador”) no conoce límites, pero que a la vez se vuelve increíblemente vulnerable cuando los seres que cree controlar se comportan de forma diferente a la esperada.








El terror en Almodóvar es más conocido a través de su faceta de autor de comedias descabelladas o filmes sexualmente valientes como una forma de profundizar en los recovecos del melodrama clásico llevándolo cerca del grand guignol, al tiempo que explora la materialidad y la fisicidad, el cuerpo herido o mancillado, el cuerpo sexuado, el cuerpo quemado, el cuerpo disciplinado, el cuerpo marcado por violencia real o simbólica, muestra evidente de hasta qué punto el cuerpo puede ser un disfraz o un vestido. La delicadeza y el amor por la ropa “femenina” que transmite el personaje de Jean Cornet (creando uno de los jóvenes “heteros delicados” más logrados de la filmografía de Almodóvar) contrasta con la figura de madraza antigua, ama de llaves de “Rebeca” y estirada sirvienta que encarna Marisa Paredes e incluso con la energía viril de Elena Anaya enfundada en un “body” negro. El personaje se vuelve más activo y luchador cuando se convierte en mujer. Robert (Banderas) es un médico que, al igual que el doctor Frankenstein, ha creado una criatura que escapa a su control cuando cree vengar la violación de su hija Normita a quien él mismo y una desastrosa historia-trayectoria familiar han convertido en una chica con “fobia social” y con tendencia a esconderse en el armario de una clínica mental para huir de la ominosa presencia paterna. Normas sociales contra impulsos sexuales y también contra y con fantasías de dominación y totalitarismo, fobias personales y terror a los seres humanos. La misma fobia social que trata de inculcar a una chica fuerte -que fue un chico “poco común”- y tiene ahora las facciones de su mujer, pero no cumple una promesa de fidelidad hecha por un estamento y un hombre que, a pesar de su resistencia ancestral, hoy no son tomados en serio por todo el mundo y que, en cierto sentido, al igual que otras instituciones inherentes a nuestro universo simbólico , empiezan a pertenecer al pasado.


O como cantaría Buika algo perdida en un bodorrio que es también un "baile de zombies":



"A esta la olvido, yo la olvido, cada dia, mas y mas..."






[i] Mira. Alberto. Miradas insumisas. Gays y lesbianas en el cine. Editorial Egales, Madrid-Barcelona, 2011

[ii] Como señala Alberto Expósito “el cuerpo, la textura corporal es el mundo en el que habita gran parte de la narrativa almodovariana, así como su proximidad al cine de terror como género donde el cuerpo descuartizado o mancilladlo se vuelve objeto de interés y fascinación morbosa. Martínez Expósito, Alberto. Escrituras torcidas. Ensayos de críticas de queer. Editorial Laertes, 2007. Rey de Bastos.

Friday, December 30, 2011

CAFE CON MALA LECHE









Hace frio. Me he levantado empalmado La niebla me pisa los talones. Café en la estación de autobuses. Hoy hay Hospital de Día. Mejor, gente con la que hablar, no tengo que estudiar sin estudiar. Ayer estaba el Cívico lleno. Me senté en una mesa, vacío, esperando la inminente llegada de los loqueros, pero están de vacaciones. Me baje a fumar, esperando a la pasma, pero estaban celebrando la navidad, ebrios de champín. Mi madre ve el discurso del Rey. Que muermo. A ves cuando cita a Undargarín que hace negocios con de los médicos para sacar libros de autoayuda. Estoy de un humor de perros. No me tome el Seroquel y vi una película de miedo que se me quedó pequeña, como la pantalla del ordenador, cada vez mas parecida al color blanco de un comprimido, o al negro de una noche en blanco. Hoy Blanche du test y Borja Kowalski se han peleado por el frío, las ventanas y yo ha protestado por la medicación que nunca hace el efecto esperado. Quiero que me metan la nicotina, el café y el valium por la vena. Ester se ha quedado con mi picho para que no me chute una peli mientras el aburrimiento pasa de largo por este Hospital a medio gas. Café, cognitiva con azúcar. Hoy me han sacado la crítica en el periódico. Soy el crítico peor pagado del mundo. Me acusan de robar a los ladrones, hasta los musulmantes en Guatanamo se hubieran rebelado. Nos ponen de fondo a Antonio Flores pero yo prefiero los gritos de Nika Costa, estrella fugaz, con camisa de fuerza. Mientras sonreímos a la galería mientras en brillante Víctor vende periódicos bajo la nieve. Yo un poco pedófilo escucho a Nika Costa “Tell me truth, Help me, Need you” Ayer estaba de mal humor y le dije a mi madre “No quiero ser el chico que duerme en el cajero con el mejor saco porque me lo has comprado en las Rebajas”. Mari Carmen se fue en busca del chico de sus sueños tras siete años de espera. Yo vivo las tardes como sangrientas pesadillas.

-Si tuvieras un porro no necesitarías Seroquel -dice Allen Ginsberg

-Pinta temporalmente - dice Amparo

-Ábrete a la gente, a los amigos, sonríe -dice el doctor Mateos

-Estudia-dice Pepito Grillo

-Drogadicto-grita mi hermana

-Chupame la polla- dice Cesar

Sube el periódico, baja las escaleras, ordena los apuntes, monstruo arrogante, otro café de máquina y vuelta a empezar.

TAXI AL INFIERNO






DRIVE





“Drive” es un elaborado thriller con pretensiones apoyado en un notable trabajo actoral de Ryan Golsing. No obstante, el filme de Nicolas Winding Refn (“Fear X”) se resiente de un desarrollo de policiaco truculento en detrimento de sus tímidos pero intensos apuntes sobre la soledad, la doble vida, las segundas oportunidades y, sobre todo, deja a medias la historia de amor del atribulado protagonista con Irene ( desvaida Carey Mulligan) en un personaje femenino tan desdibujado como el estilo entre áspero, crispado y poético del deambular por las carreteras de este hombre que lleva al volante todas las facetas de su oscura personalidad. El filme explota demasiado el poder del protagonista pero apenas se detiene en sus debilidades.

Robos, grandes mafias, sacrificio y heroísmo aparecen y desaparecen en un filme que destaca por la iluminación nocturna, su lírica sordidez y la cuidadosa ambientación, ya que sus personajes se ahogan en una trama de tiros, sangre, venganza y codicia. Así, las mejores secuencias del filme son las más modestas y aquellas en las que el realizador nos acerca –sin demasiado éxito- a un estilo de vida propiciado por una sociedad que se basa en las apariencias, el dinero y la especulación. Lo que podría haber sido un “hermoso cuento triste y urbano” acaba convirtiéndose en un policiaco cruel y alambicado en el que sobra oficio, pero falta riesgo a la hora de profundizar en las aristas del relato. Cuando la trama se complica el estilo se vuelve más prosaico, artificioso y se ven las costuras del guión.

Una historia de motines personales y grupales, aislamiento, encuentros fortuitos, perdedores y gánsteres de opereta que parece temer perder la taquilla y desaprovecha la esencia de la narración malgastando incluso el indiscutible esfuerzo de Golsing por construir un personaje sólido y contradictorio, un antihéroe con corazón y arrojo envuelto en una selva de engaños e intereses.

Wednesday, December 28, 2011

HUIS CLOS




UN DIOS SALVAJE

En poco más de una hora Roman Polanski realiza una de sus mejores y más sorprendentes películas adaptando con fidelidad -al texto pero también a su propio estilo y sus obsesiones habituales- la obra de teatro de Yasmina Reza “Carnage”. “Un dios salvaje” como la fallida “Cul de sac” o la incomprendida “El quimérico inquilino” es una comedia, lo que de entrada sorprende algo a los admiradores del director de “La semilla del diablo”, aunque el humor, negro y caústico, la falta de fe en ser humano y la obsesión por los espacios cerrados hayan estado presentes a lo largo de su irregular pero dilatada y fecunda obra. Pero, si Polanski en películas como “La muerte y la doncella” encerraba a sus personajes para hacernos sufrir, en “Un dios salvaje” se decanta por una comedia ácida pero relativamente amable a pesar de las miserias personales que van revelando los cuatro protagonistas (Jodie Foster, John C. Reilly, Christopher Waltz y Kate Wislet) dos matrimonios que se reúnen en casa de uno de los dos bandos para solucionar pacíficamente la “agresión” del hijo de unos al vástago de los otros en un parque, a la salida del colegio. Y, como escolares enfurruñados o encerrados en su mundo, se nos muestran esos dos matrimonios “adultos” que progresivamente revelan sus flaquezas y sus obsesiones.





Podemos decir que no hay demasiadas sorpresas en el transcurso nada apacible de “Un dios salvaje” ya que cada uno de los cuatro protagonistas se comporta tal y como el público espera de ellos, pero si una sabia dosificación de los momentos de humor y crueldad, de reflexión y rabia, de ironía y desastres íntimos. La cámara de Polanski se mueve con soltura e inteligencia en este pequeño piso que da al puente de Brooklyn pero cuyo mensaje (la crítica a lo “políticamente correcto”, las crisis de pareja, la mentira y la violencia soterrada en las relaciones humanas) queda bastante claro al espectador. Y tal vez sea el único fallo de un filme exquisitamente rodado e interpretado con entusiasmo: la falta de zonas oscuras en los cuatro personajes luchando verbalmente hasta la extenuación. Si parece evidente que Wislet le gana la partida a una algo afectada Jodie Foster, de los dos personajes masculinos (un tanto peor parados en esta tragicómica sucesión de pequeños disparates de “clase media” estadounidense llena de aspiraciones, sueños, miserias y complejos) no sabemos si es John C. Reilly o Waltz quien se gana al público con sus personajes -en particular este último- cargados de antipatía.



“Un dios salvaje” es una de las películas más sanas de Polanski porque, aunque se ríe de sus personajes, también se ríe con ellos cuando, inesperadamente, nos vemos reflejados en algunos de los aspectos de su personalidad, de sus acciones o de la situación “absurda” en que se ven envueltos.

Sunday, December 25, 2011

Friday, December 23, 2011

EL TIEMPO ES ORO


IN TIME









Director: Andrew Niccol





Guión: Andrew Niccol





Interpretes: Justin Timberlake, Amanda Seyfried, Vincent Kartheiser, Cillian Murphy,

“El tiempo es oro” parece decirnos el director de “Gattaca” en su desequilibrada “In time”, otra distopia futurista acerca de un mundo donde las monedas no son el euro de Merkel, ni el "Compro oro" de las mafias burgalesas, ni nuestras antiguas pesetas sino los meses, las horas y los minutos. Andrew Niccol es un hábil montador de espectáculos de acción y suspense y el ritmo del filme se sostiene hasta el final, pero falla la elección de los dos protagonistas (Justin Timberlake y Amanda Seyfried) tan seductores de la cámara como carentes de vedadera expresividad o capacidad de conmovernos Asimismo el director y guionista parece más preocupado por los efectos visuales y los vistosos decorados y se muestra incapaz de dar hondura psicológica a estos personajes, que, al contrario de lo que ocurría en “Gattaca”, no alcanzan la entidad humana precisa para enganchar al espectador.

“In time” es un buen espectáculo que parte de una premisa atractiva y que retrata indirectamente un mundo sacudido por la codicia y el engaño sea cual sea la moneda que utilicemos. No obstante, y a pesar de la cuidada ambientación, la fotografía de Roger Deakins y su banda sonora, el filme no levanta el vuelo porque el propio realizador –al contrario de lo que sucedía en “Gattaca”- no muestra demasiado entusiasmo por los aspectos más oscuros, homoeróticos y críticos de una historia de amor amenazada por una troupe de mercenarios del reloj liderados por el casi siempre intenso Cillian Murphy. Robos, atracos, violencia y una endeble y relamida historia de amor entre mundos opuestos son los principales ingredientes de “In time”, un thriller futurista sin la capacidad de seducción o reflexión de otros trabajos de Niccol y que tiende hacia el apresuramiento del comic, de argumento rebuscado pero con personajes de una pieza. Un filme destinado a los sentidos y la imaginación, pero que acaba mostrándose simplista, exclusivamente lúdico y no apenas deja poso.

Tras un arranque prometedor el videojuego de Niccol se desinfla ante nuestros ojos porque, a pesar de la estudiada planificación, el realizador “no cuenta nada” y los intérpretes solo transmiten una cierta desazón y miedo a las mafias del minutero. El mensaje de diluye y al contrario que en “El señor de la guerra” la crítica social queda reducida a la mínima expresión en favor de un relato de aventuras adolescentes sin más encanto que el de una cuidada producción y unos protagonistas más aptos para anuncios de belleza que para dar vida a dos seres que buscan su identidad en medio del caos de un mundo destruido por la avaricia, la cuenta atrás y la competitividad.

Wednesday, December 14, 2011

DESE ESOVENIA CON AMOR




SLOVENKA




“Slovenka” de Damian Kozole (2008) es un áspero retrato sobre la vida de Alexandra (estupenda Nina Ivanisin-premiada en Venecia-) una joven estudiante de filología inglesa que busca salir adelante a través de la prostitución, en un país devastado por el caos y el contraste entre las apariencias y la realidad urbana. Un personaje contradictorio, a la vez tierno, duro y desgarrado que parece querer realizarse como ser humano al margen de un mundo donde sus pequeñas mentiras y manipulaciones quedan algo ensombrecidas por un paisaje humano desolador donde solo destaca el cariño de su padre frente a la frialdad de una madre a la que detesta y la falta de seguridad que le ofrecen esos hombres celososos de su independencia y que tratan de “redimirla” de su particular “modo de vida” y cada vez más peligrosa “fuente de ingresos”. El director no juzga a la protagonista cuyo comportamiento asimila muchos de los valores machistas y tardocapitalistas que la circundan – sino que retrata un microcosmos en descomposición donde lucha por una vida diferente un ser algo “excepcional”, en medio de la codicia, la monotonía y la burocracia.



Hay pequeñas historias de amor, violencia, odio, explotación y ráfagas de humor y ternura en esta, por otro lado, inquietante historia de una chica que trata de surgir “a su manera” de las cenizas de la ciudad de Liubliana, donde vemos personajes tan diferentes como su “mejor amiga”, un exnovio que trata de convertirse en su “chulo” a la fuerza , su delicioso padre (un director de orquesta “fracasado” pero lleno de vida y afecto por la fortaleza de su hija ) y sobre todo las sombras de un mundo hostil a una chica de 23 años sin demasiados recursos y mas arrojada que valiente. Estamos ante un filme que no da una visión especialmente sórdida de la prostitución sino que trata de aproximarse a las luces y sombras de un personaje singular en una sociedad donde el odio y la avaricia se imponen al amor y la independencia. Una coproducción entre Eslovenia, Alemania, Croacia y Bosnia Herzegovina que nos muestra como la europa del Euro aproxima los aspectos materiales de diferentes culturas a la vez que hace más difícil la comunicación sincera entre las personas.

Tuesday, November 15, 2011

SE FUE EL ENFERMERO DE NOCHE

Hospital de día
Un enfermero de noche busca los pendientes de Angelina Jolie
Entre los escombros de las bombas plúmbeas de Allen Ginsberg
Una jura que se acuerda de cuando Nika Costa cantaba por los pasillos blancos canciones de amor y muerte
Se oyen los gritos de los suicidas frustrados, y de las anoréxicas que lucen panties largos y batas de las SS
Frustradas de no provocarnos demasiado a los maricas con un pierna al otro lado del espejo
Gimnasia
Sonidos fétidos
Tensión
Toma de medicación
Relajación
Heterocharla
Sermones
Escuchamos a James Blunt
mientras la guerra de Irak se libra en nuestros cuerpos
e invaden nuestras mentes como la Tatcher las malvinas
Cognitiva
Dia de las familias
Dia de la madre
Dia del padre ausente
Tosen los muertos y los vivos se ahogan
Solos estamos tu y yo en este desierto cultural
en esta tierra jubilada que un dia quisimos cambiar
y casi nos cambia a nosotras
Duelo al sol, tiernas mujeres que luchan contra la dictadura de la edad
No tengo valores religiosos
grita la psicologa del campo
Me los quitó la policía
respondo yo
mientras me registraba
por devolver películas malrobadas a negocios cada vez mas sucios, trepas, macarras, fascistas,
cahs, ladronzuelos, timadores, de cinturón negro y dependienta gorda
policias sin reciclar, detectives sin cuello que morder
profesores de universidad de que se fuman las clases
medicos que se fuman las terapias
más recortos
devueltas
a mi videoteca que mengua veriginosamente por los recortes de la sanidad
y las concedidas subvenciones del Aula de Circo y al Burgos de las Teatracciones,
se expande el Tontagente en el Espacio
Un poema nace de
la ira, de la rabia,el silencio que grita a la nada
¿Como es posible escribir poesía después de haber sido torturado?, se pregunta Judith Butler

La pregunta debía ser al revés.

Como no escribir algo después de vivir en la ciudad donde el fantasma de Franco sigue de veraneo?

Poesías en vasijas, Euros por pesetas, la ciudad se llena de mendigos con traje y corbata, de especuladores en las listas electorales, de votantes silenciosos y adolescentes que se pelean a la salida de la última cerveza.

El 20 N es la noche de los muertos vivientes en Burgos. Esa tierra "bendita" con veneno en sus arterias, este monstruo de cemento, parques temáticos y comadreos que nos matará lentamente.


las arpías de las oposiciones esconden los resultados, otras tienen la plaza de garaje asegurada

Espumillon sobre nuestros cuerpos castigados, sobre nuestras mentes venidas al mejor postor

No salen las listas, tienen miedo, y los tontos están en el Ayuntamiento, en el TontaTangente, radiando bobadas, comprando periódicos, echando a gente de sus casas

Mientras brilla la maquinaria de Atupuerca y las inauraciones no hay camas en nuestro hogar provisional

En este nido que se cae, y yo con ellos y ellas

mientas yo me mato fumando el alcalde celebra la resurrección de franco con una ralla de coca en su nariz de payaso pueblerino


Carl Solomon! I'm with you in Rockland

where you're madder than I am

I'm with you in Rockland

where you must feel strange

I'm with you in Rockland

where you imitate the shade of my mother

I'm with you in Rockland

where you've murdered your twelve secretaries

I'm with you in Rockland

where you laugh at this invisible humour

I'm with you in Rockland

where we are great writers on the same dreadful typewriter

I'm with you in Rockland

where your condition has become serious and is reported on the radio

I'm with you in Rockland

where the faculties of the skull no longer admit the worms of the senses

I'm with you in Rockland

where you drink the tea of the breasts of the spinsters of Utica

I'm with you in Rockland

where you pun on the bodies of your nurses the harpies of the Bronx

I'm with you in Rockland

where you scream in a straightjacket that you're losing the game of actual pingpong of the abyss

I'm with you in Rockland

where you bang on the catatonic piano the soul is innocent and immortal it should never die ungodly in an armed madhouse

I'm with you in Rockland

where fifty more shocks will never return your soul to its body again from its pilgrimage to a cross in the void

I'm with you in Rockland

where you accuse your doctors of insanity and plot the Hebrew socialist revolution against the fascist national Golgotha

I'm with you in Rockland

where you will split the heavens of Long Island and resurrect your living human Jesus from the superhuman tomb

I'm with you in Rockland

where there are twentyfive thousand mad comrades all together singing the final stanzas of the Internationale

I'm with you in Rockland

where we hug and kiss the United States under our bedsheets the United States that coughs all night and won't let us sleep

I'm with you in Rockland

where we wake up electrified out of the coma by our own souls' airplanes roaring over the roof they've come to drop angelic bombs the hospital illuminates itself imaginary walls collapse O skinny legions run outside O starry-spangled shock of mercy the eternal war is here O victory forget your underwear we're free

I'm with you in Rockland

in my dreams you walk dripping from a sea-journey on the highway across America in tears to the door of my cottage in the Western night