Monday, September 11, 2006

MAS CINE



NOSOTROS HACEMOS A LOS HOMBRES”

Sobre NAPOLA de Dennis Gansel





La salida del armario de Gunter Grass como miembro de las SS durante los años de su temprana juventud ha puesto de actualidad un filme-recién estrenado en DVD que a simple vista parece repetir una fórmula harto utilizada a lo largo de la historia del cine y con un nuevo revival en títulos recientes de diferente calado y calidad como “Europa, Europa” o “Sophie Scholl”. Napola o Las escuelas de élite nazis es el escenario donde transcurre casi todo el filme homónimo de Gansel, un decorado harto frecuentado por el cine alemán y ha dado lugar a pequeñas obras maestras de la cinematografía germana como “El joven Torless” de Volker Schlondorff-según el libro homónimo de Musil- que también adaptó para la gran pantalla “El tambor de hojalata” de Grass y que ahora se muestra públicamente decepcionado por la revelación del gigante de la literatura.
Estos espacios de disciplinamiento de mentes y cuerpos adolescentes para convertirlos en jóvenes maquinas de matar y no pensar son un territorio propicio no sólo para las historias de rebelión individualista o colectivo ante un sistema irracional y represivo donde los haya sino para historias complejas de amistad, enemistad, rivalidad e incluso amor entre jóvenes arios o no tan arios.“Napola” no inventa nada e incluso esta bañada por un maniqueísmo – y recurrencia en los estereotipos- más pronunicado que el de otros títulos de argumento similar pero es una película notable y perturbadora, de indiscutible talla fílmica y plena de momentos impresionantes.
La odisea del aguerrido Friedrich, de origen humilde, hábil boxeador, no deja de ser otra historia dickensiana de iniciación adolescente, cuando huye de casa y dando la espalda a la voluntad paterna ingresa voluntariamente en una de esas napolas con vistas a tener un gran éxito personal y profesional. Pronto descubrirá que aquello que se inculca y el modo en el que se le inculca- con continuas exhortaciones a la eliminación de la sentimientos como la empatía y la compasión- distan mucho de ser ejemplares y, aunque cegado por el adoctrinamiento y el voluntarismo juvenil de lograr su propósito de labrarse un futuro mejor, tomará conciencia de la realidad gracias a su contacto con otro muchacho, el sensible Albrecht -hijo de un alto funcionario del régimen y aficionado a la escritura- quién se enfrentará a su padre, con trágicos resultados.Efectivamente el filme se divide en buenos muy buenos y malos casi de opereta pero Gansel parece interesado en la ambigüedad de la que logra dotar a su personaje principal al que, en principio, el contacto con el militarismo, la fuerza bruta, la impiedad y el más ridículo heroísmo viril no hacen desistir en su firme empeño de seguir formando del temible engranaje, hasta su dramática conclusión.
“ Napola” está rodada con impecable elegancia, con suntuosos y a la vez sobrios movimientos de cámara, en tonos fríos e invernales –con una gran atención a los colores- y la narración, a pesar de la previsible presencia de discursos nazis y largas secuencias de entrenamiento deportivo y militar(ista) se sigue sin cansancio. El espectador empatiza con el joven y desconcertado protagonista, una sensación interpretación del joven actor Max Riemelt, y odia, con el director y la guionista, a los temibles secundarios, particularmente el villano entrenador y el padre de Albrecht, un malo cruel e irredento.
Los suicidios de dos jóvenes personajes de la cinta y la matanza nocturna en el bosque de unos muchachos rusos, casi niños, van a marcar de un modo brutal y decisivo el progresivo cambio de perspectiva de los dos protagonistas. La amistad entre Albrecht y Friedrich es a su modo también una historia de amor contenida por un entorno viril y homosocial donde ellos siquiera se plantean la posibilidad de la homosexualidad, pero que el espectador calibra progresivamente, particularmente por la rareza de Albrecht con respecto al resto de sus compañeros, entre los que se encuentra en una situación peculiar a la vez de privilegio y desventaja.
El realizador se recrea en muchos momentos en la corporalidad masculina, juvenil, aria y deportiva de los chicos y muchos de los castigos que se les inflingen están basados en la humillación a través de la desnudez de sus cuerpos más o menos atléticos, sin llegar nunca a las evidentes connotaciones homoeróticas y sadomasoquistas de “El joven Torless”-tanto en el libro original como en el filme realizado por Schlondorff. Un cineasta irregular que realizó varias obras importantes- una de ellas a partir del libro más celebre de Grass- pero que actualmente, sin dejar de carecer de interés, ha experimentado un claro declive.

1 comment:

José L. Serrano said...

Pues habrá que verla de todas formas.

Gracias por la recomendación